– Por Sole
Me cuelo para hacer una intro:
Como Marzo es el mes de mi cumpleaños, me doy algunos lujitos. Como por ejemplo, traerme otra corresponsal, en este caso mi hermana Sole (se acordarán que hace poco escribió un lindo tutorial mi cuñada Cari). Sí, acá corren aires de familia, pero qué le vamos a hacer si me rodean mujeres increíbles.
Sole es economista, cosa graciosa, porque hace unos años que no ejerce y está desplegando un talento y un buen gusto impresionantes para la decoración, la restauración, las manualidades y la fotografía -a la que ya se dedica hace bastante. Ella me enseñó muchas de las cosas que sé, como truquitos para las fotos, qué pintura usar en los muebles... y pongo solamente ejemplos "decorativos" porque no es el lugar para extenderme sobre tooodo que me enseñó para la vida, terminaríamos lagrimeando.
El tema del post lo eligió ella, y como era de esperar, le salió fantástico. Los dejo en sus manos, las mejores manos. ¡Trátenla bien, como ustedes saben!
Hola a todos los seguidores de mi hermanita. Acá les escribo desde Miami. Soy la famosa hermana de Vicky que vive en yanquilandia. Famosa no por mérito propio, valga aclarar, sino porque Vicky me menciona de vez en cuando en su Blog. Este es mi primer post en Cantando Victoria y voy a hablar sobre Feng Shui.
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Fotos por Sole.
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Si alguien me hubiese dicho, hace unos meses, que yo iba a escribir un post sobre Feng Shui, me hubiera causado bastante gracia. Ampliamente ignorante del tema, creía que el Feng Shui era una especie de creencia oriental, con miles de chucherías asociadas, como talismanes e ideas alocadas de que cierta disposición de las cosas trae suerte y que otra agota la energía y se lleva la plata (¡Dios no lo permita!).
Para todos los que sean tan ignorantes de lo que es el Feng Shui como era yo, acá va muy concreto: Feng Shui es el estudio del ambiente y cómo éste afecta a las personas. Así de simple. No es una religión, no es una creencia, no es una superstición, no es magia, no es un tipo de sushi (de hecho, el Feng Shui es chino, no japonés, aunque suene parecido a “sushi”).
El Feng Shui es un sistema que, aplicado correctamente, puede transformar un espacio ordinario, en un ambiente que relaja nuestro cuerpo, inspira nuestra mente y eleva nuestro espíritu. Así lo explica Cathleen McCandless en su libro “Feng Shui that makes sense”, que acabo de terminar de leer.
A simple vista, entonces, todos deberíamos poder beneficiarnos usando Feng Shui, excepto aquellos que ya sean plenamente felices, relajados y productivos. Para los que todavía estamos buscando mejoras en alguno de estos campos, les tengo buenas noticias: no es difícil aplicar un poco de Feng Shui. Y, mejor aún, ¡se puede usar el sentido común como guía!
La premisa fundamental del Feng Shui es muy sencilla:
cuando vivís y trabajás en lugares en los que te sentís bien, tu actitud se
vuelve más positiva y la calidad de tu vida mejora. El Feng Shui ayuda a las
personas a ajustar factores en sus ambientes de modo de acentuar lo positivo y
minimizar lo negativo. Cuando estás feliz en tus alrededores, sos más feliz en
toda tu vida[1].
Sin indagar más en el sistema, esta premisa ya nos puede poner manos a la obra. Si tomamos seriamente el impacto que nuestro alrededor tiene en nuestro ánimo, nuestra salud, nuestro éxito, nuestra felicidad, entonces tenemos que promover espacios que actúen positivamente sobre todos esos frentes de nuestra vida. ¿Cómo? Por suerte, hay miles de maneras. Sólo tenemos que saber qué cosas de cada ambiente nos están afectando negativamente (generando inseguridad, irritación, stress, etc.) y tratar de eliminarlas o minimizarlas. Por otro lado, las modificaciones que puedan mejorar nuestra sensación de seguridad, comodidad y bienestar en nuestros espacios, ¡hay que incorporarlas!
En este momento, casi todos los ambientes de mi casa están en intervención fengshuística. Mi marido (que también es Ingeniero, como el Ingeniero de Vicky) ha sabido mantenerse al margen del proceso y hasta ha ofrecido su ayuda para correr muebles una y otra vez (en la ardua búsqueda de la disposición perfecta). Los resultados que logramos nos gustan a los dos y ya los estamos disfrutando. Sin ánimo de darles “tarea para el hogar”, los invito a que miren con ojo crítico pero reparador alguno de sus ambientes, y piensen qué cambio les mejoraría un poco la vida.
Si Vicky me lo permite, próximamente les voy a hablar un poco más sobre este enfoque del Feng Shui con sentido común, haciendo hincapié en 4 principios básicos que reflejan los instintos más naturales del hombre (y, coincidentemente, de muchos otros animales): proteger la espalda, minimizar las puntas, incorporar elementos de la naturaleza y equilibrar extremos.
¡Hasta el próximo capítulo de FENG SHUI para principiantes!
Sole
[1] Cathleen McCandless. Feng Shui that
makes sense.
Gracias sis!
Mientras espero que llegue el momento de ir a ver personalmente los cambios fengshuísticos de su casa, insisto en que Sole tiene que darle continuidad su blog abandonado. Era una cosa tan linda que es una lástima que no siga escribiendo! Entren y van a entender por qué lo digo.
También, para seguir con la temática, recomiendo el post que escribió hace unos días Vanis sobre Feng Shui en el Dormitorio.
Hasta la próxima! V.














